Al comenzar un nuevo año, elevamos nuestra mirada y agradecemos por todo lo vivido, por cada paso dado y por las personas que Dios puso en nuestro camino.

Con fe y esperanza, abrimos el corazón a lo que vendrá, confiando en que el Señor guía nuestros días y acompaña cada proyecto, cada familia y cada sueño que comenzamos a construir. Que este año que inicia esté colmado de bendiciones, de paz en los hogares, de amor compartido y de luz en cada decisión. Que Jesús sea nuestro guía y María, nuestra Madre, nos cubra con su ternura.

Feliz Año Nuevo. Que Dios y la Virgen del Huerto nos concedan un año lleno de gracia y alegría.