Qué bueno es empezar esta Semana Santa rezando juntos. 

Este Domingo de Ramos recordamos cuando Jesús llega a Jerusalén y es recibido por todo el pueblo con inmensa alegría.  

Cuando lo ven acercarse todos quieren saludarlo y como no tenían con qué, buscan lo que tenían más cerca, las ramas de los árboles, sus mantos y le dan la bienvenida con los ramos en alto, cantándole, y compartiéndole la alegría que sienten al tenerlo tan cerca. Le gritan, ¡Hosana, bendito el que viene en nombre del Señor!

¿Saben qué? ¡Hoy Jesús va a pasar a nuestro lado! Tendremos la oportunidad de hablarle, gritarle lo que tenemos en nuestro corazón, hoy podemos salir a su encuentro! ¿Vamos? Él siempre está con nosotros, pero hoy especialmente pasa porque quiere recordarnos cuánto nos ama.


GESTO FAMILIAR

Este momento lo pueden hacer entre todos.

Juntamos las ramas de todos los miembros de la familia que trajeron de la Misa o también pueden buscarlas en su jardín  y armamos un ramo para colgar en la puerta de su casa.

Un ramo familiar que signifique  la presencia de Dios en el hogar.

Dios está con nosotros, nos ama, abraza, protege y nos hace familia en la Fe. 

El corazón de Dios es tan grande y misericordioso que es capaz de “hacerlo todo por Amor”, hasta “entregar su vida por nosotros”, por eso hoy estamos agradecidos de ser sus hijos amados y queremos acompañarlo en esta Semana Santa y en cada momento que vivirá.

FUENTE: La Fiesta del Abrazo